TODO SOBRE SERIES EN VERTIGOCINE.ES

Cliffhanger cierra, pero a partir de ahora trasladaré mis artículos sobre series a mi otro blog: Vértigo (http://www.vertigocine.es)

Actores y vampiros

1- Reivindicando a Ari Gold. El mánager de Vincent Chase en Entourage es el prototipo de personaje manipulador, chanchullero, que busca por todos los medios triunfar en sus propósitos. Competitivo y con ambición, es el perfecto tiburón de Hollywood. Pero al mismo tiempo es el bueno de los malos, aunque sólo sea porque estuvo ahí cuando Vincent Chase se hundió en el fango, e hizo todo lo posible porque su amigo Andrew entrara en la agencia.

2- Sookie vuelve a la carga. Hoy, en el periódico El País, han hecho un reportaje completito de True Blood y de cómo el tema vampírico vuelve a estar de moda. Me ha llamado la atención una frase del análisis que el diario hace sobre la serie y en la que se refiere al "personaje maravillosamente interpretado por Anna Paquin" (podéis verlo aquí). Aún a riesgo de resultar cargante con un tema que ha causado polémica desde el estreno de la serie me pregunto, ¿por qué la actriz causa posiciones tan encontradas? ¿Realmente Anna Paquin lo hace tan mal? Desde mi punto de vista, no es la actriz, sino la construcción del personaje el que le impide una interpretación mejor. Aunque por otro lado, tal vez la serie haya optado por un camino deliberadamente paródico, por lo que se entenderían los alucinantes cambios de humor de Sookie.

-Podéis ver el resto del reportaje pulsando aquí.

3- Desde la Casa Blanca. Muchos reconocéreis a Martin Sheen, protagonista del filme Apocalypse Now, y de la serie The West Wing (en España, El Ala Oeste de la Casa Blanca). El actor está ahora por España, en concreto por Galicia. Pulsando aquí podéis leer la crónica que hice sobre su visita a Santiago de Compostela para el periódico Faro de Vigo.

Desventuras de un padre de familia

Hung me gusta. Me cae bien Ray, ese tipo normal que tiene que prostituirse para mantener a su familia. La HBO toma prestada la fórmula de Showtime para contarnos la historia de este padre de dos hijos: toques de comedia y drama, escasa duración y personajes disfuncionales. Se trata de una combinación que aunque a mi modo de ver, todavía no da síntomas de cansancio, a corto plazo podría deteriorarse.

Lo mejor de la serie no son los personajes histéricos, como el interpretado por Anne Heche, sino el propio Ray y la relación que mantiene con su 'promotora', Tania. En este sentido es un gran acierto mostrar los piques que hay entre ellos, y las dudas que surgen al afrontar un trabajo cuyos entresijos desconocen. Así, Ray Drecker, no es de primeras un experto gigoló, sino que ha de lidiar con su propia torpeza. Tania tampoco, aunque su entusiasmo acabe convenciendo a Ray de que no abandone su recién iniciado proyecto.

Hung no es una serie de cinco estrellas, pero sí fresca, divertida, con un guión equilibrado y una buena opción para el verano.

Deus ex machina


AVISO: CONTIENE SPOILERS DE BATTLESTAR GALACTICA

Es difícil pensar en una sociedad tan avanzada a nivel técnico como la de Battlestar Galactica y no extrañarse de que la religión tenga tanta presencia. Sin entrar en debates acerca de la existencia de Dios o de cualquier otra fuerza superiorl, en nuestra sociedad la religión ha caído en descrédito a medida que la ciencia y la tecnología han evolucionado. Sin embargo, y a pesar de los choques evidentes entre ciencia-religión, los habitantes de las 12 colonias, condenados a vagar por el espacio, tienen muy presente esta realidad. Y lo que es más, a veces no tienen más que rendirse a lo inexplicable. Ya en obras de ciencia ficción, como en la saga de Star Wars, George Lucas introducía, aunque vagamente, un poder superior, la fuerza, que rige la armonía del universo.

El recurso del Deus ex machina- mediante el cual una divinidad o fuerza superior guía y resuelve los acontecimientos- es utilizado de forma recurrente durante toda la trama de Battlestar Galactica. Incluso unas máquinas como los Cylon se ven determinadas por esta fuerza. No hay más que ver la cancioncilla que reúne a los cinco Cylons finales, y mediante la cual Hera, la última esperanza de supervivencia de las razas humana y Cylon, guía a los vagabundos del espacio a un planeta habitable. Los ángeles- fuerzas divinas presentes entre todos nosotros- semejantes a Gaius Baltar y Six, aconsejan a estos personajes hasta el final de la serie, cuando descubrimos qué son. No eran ningún tipo de proyección técnica ni una ilusión, sino fuerzas sobrenaturales.

En Battlestar Galactica la religión entra en conflicto con la ciencia y la lógica. No en vano el pragmático Bill Adama actúa de forma reaccionaria cuando la presidenta y “profeta” Laura Roslin decide guiar a la humanidad a la Tierra, aunque poco a poco vaya perdiendo su escepticismo. Pero lo más curioso, es que los Cylon, a los que supondríamos carentes de toda religión, tienen un Dios único al que le deben devoción, lo cual no es un óbice para que se sometan a la lógica de la ciencia. Pensemos en la frase de Six en la season finale: “Matemáticas, la ley de la probabilidad. Si dejas que un sistema complejo se repita lo suficiente al final algo sorprendente podría ocurrir. Eso también está en el Plan de Dios”.


La religión, es sin duda, junto a la política, una de las tramas principales de la serie producida por Ronald D.Moore. Pero a pesar de las evidentes diferencias entre nuestra sociedad, y la apocalíptica de Battlestar Galactica, hay muchas similitudes. Así, vemos como la técnica y la violencia pueden destruir un planeta- la Tierra- si no se usan con mesura, un debate candente en nuestra sociedad. Esto cobra más importancia cuando llegamos a la season finale , ya que descubrimos que los habitantes de las colonias y los últimos Cylon nos precedieron, y que el ciclo de violencia y destrucción se ha repetido una y otra vez a lo largo de miles de años. Así, los últimos minutos del último episodio nos sitúan en Washington D.C, con el descubrimiento de nuestra antepasada medio humana-medio Cylon, y con la reflexión de los ángeles de Six y Baltar acerca de si se volverá a repetir el futuro de destrucción al que se ven abocados los personajes de la serie. Al fin y al cabo, la situación que vive la nueva Tierra- recordemos que la primera acabó reducida a cenizas- se asemeja demasiado a la de Caprica antes de su caída.


Un capítulo sabe a poco


Los episodios de 20-30 minutos, con toques de humor y comedia ya son una marca para el canal Showtime. Weeds, una de las series más celebradas de la cadena, ha seguido esta fórmula de forma ejemplar a lo largo de cuatro temporadas. Pero ahora, en la quinta, una duración que antes se antojaba perfecta, parece peligrar. Y todo, porque en los tres capítulos iniciales da la sensación que el episodio se ha cortado a la mitad. Te quedas pegado a la pantalla esperando al siguiente capítulo, pero con la idea de que la historia no ha avanzado suficiente. La pregunta es , ¿la serie daría más de sí con diez minutos más?

Sin embargo, con tan pocos capítulos emitidos, es imposible emitir un veredicto. Sobre todo porque Weeds tiene todos los ingredientes para seguir siendo una serie brillante. El traslado de Agrestic a Ren Mar, y los tratos con la mafia mexicana, le dieron gran frescura a las peripecias de Nancy, y el final de la cuarta temporada dejó las puertas abiertas a que continuasen del mejor modo posible. Ahora, con Nancy atrapada por el miedo a sus "colegas" hispanos, no sabemos a dónde derivará la historia, pero sí que Weeds sigue contando con esas disparatadas situaciones que tan bien le sientan, y con un plantel de secundarios que no desmerece a Mary-Louise Parker.

Geeks encantadores

Esta temporada he descubierto dos grandes comedias, The Big Bang Theory y Chuck. De la primera me quedo con el inaguantable Sheldon y su química con Penny. De la segunda, con Chuck, y esa mezcla de humor, acción y romance que la caracterizan.

The Big Bang Theory. Sheldon se rinde a la Navidad.


Chuck. Final de la segunda temporada. "I know Kung Fu".

¿Por qué nos gusta True Blood?

Desde el estreno de la season premiere de la segunda temporada de True Blood no se ha dejado de hablar en la blogosfera de sus virtudes y defectos. Si bien esta serie tiene sus momentos de brillantez, también abundan en ella las situaciones casposas y surrealistas. Pero tal vez, la misteriosa ambientación en el pueblo sureño de Bon Temps y el aura de intriga que rodea toda la historia sean claves para entender el éxito de la serie.

El tema vampírico está en pleno apogeo, solo así se entiende el éxito de la saga cinematográfica y literaria Crepúsculo. Pero frente a la descafeinada visión de Stephenie Meyer sobre estos seres, True Blood, aunque no renueva las historias sobre vampiros, sí les da una vuelta de tuerca. Los vampiros tienen ahora derechos e intentan integrarse en la sociedad, lo que concuerda con la constante revisión de estas criaturas en las obras literarias y audiovisuales. Pero aunque algunos se esfuercen en formar parte de la sociedad, siempre quedan otros atados a ese instinto, a ese primitivismo que los hace tan atractivos como interesantes. Si a esto añadimos explosivas escenas de sexo y festines de sangre, nos queda un producto más que atratayente para el público.

Hasta aquí parece que lo único que mueve al espectador de True Blood es el morbo. Pero ni más ni menos. Necesitábamos reencontrarnos con el tema vampírico desde una óptica distinta, y en este sentido, aunque la serie de Allan Ball no lo logre en su totalidad, cumple bastante bien este objetivo. Los problemas y a la vez las virtudes se hallan cuando no sabemos si la serie se está tomando en serio a sí misma, o simplemente se está autoparodiando. Los exagerados gritos de Sookie y Tara o la estampa de Eric poniéndose mechas al inicio de la segunda son ejemplos paradigmáticos.

True Blood, aunque con su dosis de ñoñería- Bill y Sookie siempre están ahí para ofrecérnosla- consigue llegar a interesantes situaciones. Quizás esa vitalidad, y la constante capacidad de la serie para dejarnos con estupendos cliffhangers enganchen al espectador de True Blood. No sé vosotros, pero yo, a pesar de todos sus defectos, seguiré esperando cada semana la serie de Allan Ball. Sobre todo ahora que se presentan tramas tan interesantes como la de la inquietante Maryann, o la de la unión de Jason a la Iglesia Fellowship of the Sun -bastante creíble teniendo en cuenta la simplicidad de su personaje.